En dos minutos 🎬
- Su nombre real es Birtukan Tibebe, nacida en Kiev en 1992
- Creció en Elche desde los tres años, criada por una familia de acogida
- Su gran salto fue «Palmeras en la nieve» y la fama le llegó con «Vis a Vis»
- Fue pareja de Mario Casas, a quien conoció en un rodaje
- Convirtió las críticas por su físico en una reflexión sobre el amor propio
Hay caras que uno cree conocer de toda la vida y nombres que, sin embargo, esconden otra historia detrás. La de Berta Vázquez es una de esas: quien busca «quién es Berta Vázquez» suele partir de la actriz de «Vis a Vis», y termina descubriendo un recorrido que empieza muy lejos de España.
Berta Vázquez, cuyo verdadero nombre es Birtukan Tibebe, es una actriz ucraniana-española nacida en 1992 y criada en Elche, conocida por dar vida a Rizos en «Vis a Vis» y por compartir reparto con Mario Casas en «Palmeras en la nieve». Antes de fijar el nombre artístico que hoy todos reconocen, probó otros dos, y esa búsqueda de identidad recorre buena parte de su trayectoria.
¿Quién es Berta Vázquez?
El nombre con el que firma sus papeles no es el que le dieron al nacer. Antes de llamarse Berta Vázquez, la actriz usó los pseudónimos Cleo Brian y Mila Russo, hasta quedarse con el que hoy la identifica. Su nombre de nacimiento es Birtukan Tibebe, y ahí empieza una historia que pocos conocen del todo.
Nació en Kiev, con madre ucraniana y padre etíope, pero el lugar que la formó fue otro muy distinto: Elche, donde llegó con apenas tres años. Allí creció con una familia de acogida —su madre de acogida, según recoge Vanitatis, se llama Pilar Vázquez, de quien tomó el apellido que la acompaña desde entonces.
Desde 2014 se dedica profesionalmente a la interpretación, y ese origen ilicitano, lejos de diluirse, es el que ella misma reivindica cuando cuenta su historia en cada entrevista.
Edad y datos personales
Berta Vázquez nació el 28 de marzo de 1992 en Kiev, Ucrania. Tiene nacionalidad española y su ocupación abarca tres frentes: actriz de cine, de televisión y, en menor medida, cantante.
Trabaja de forma continuada desde 2014, cuando empezó a hacerse un hueco en el panorama audiovisual español. Más allá de esa fecha de nacimiento, cualquier cifra concreta de edad envejece con el calendario, así que lo único que conviene retener es el día exacto en que llegó al mundo.
Formación y comienzos: de Elche a Madrid
Antes de los platós hubo estudios de danza. Berta Vázquez empezó su formación artística en la escuela ilicitana de Paola Yeray, un espacio donde muchos actores locales dan sus primeros pasos sin saber aún hacia dónde los llevará el oficio.
A los 18 años tomó la decisión que marca a tantos jóvenes con vocación artística: dejó Elche y se instaló en Madrid. Los primeros años en la capital no fueron de rodajes, sino de trabajos para pagar las facturas —hizo de relaciones públicas en discotecas y sirvió mesas en un local de Chueca, según contó a Vanitatis.
El camino hacia la interpretación tuvo también sus puertas cerradas. En 2013 se presentó al casting de la segunda edición de «La Voz» sin ser seleccionada, y un año después probó suerte con la serie de Cuatro «Dreamland», donde tampoco llegó a aparecer en pantalla. Ninguno de los dos intentos frustrados le impidió seguir insistiendo.
Carrera: cine, series y música
La trayectoria de Berta Vázquez se reparte entre el cine, la televisión y algún guiño a la música, con un salto que lo cambió todo a mitad de la década pasada.
Palmeras en la nieve (2015), su gran salto
Interpretó a Bisila junto a Mario Casas y Adriana Ugarte, en la película dirigida por Fernando González Molina y basada en la novela de Luz Gabás. Fue en ese rodaje donde conoció a Mario Casas, aunque eso llegaría después.
Vis a Vis (2015-2019), el papel que la lanzó a la fama
Dio vida a Estefanía Kabila, «Rizos», en Antena 3 y Fox España, a lo largo de 38 episodios. El papel le valió el Premio Ondas 2015 a mejor intérprete femenina, compartido con el resto del reparto, y el Premio Paramount Channel 2016 a mejor actriz revelación.
Otras series de televisión
Se interpretó a sí misma en «Paquita Salas» (2016-2018, dos episodios), dio vida a María Ndongala en «El accidente» (2017-2018, Telecinco, 13 episodios) y encarnó a Claudia en «Bienvenidos a Edén» (2022, Netflix, seis episodios).
Cine reciente (2024-2025)
Interpretó a Lourdes en «Un hipster en la España vacía» (2024), junto a Paco León y Macarena García; dio vida a Lucía en «Apocalipsis Z: El principio del fin» (2024); y encarnó a Nora en «Pequeños Calvarios» (2025), junto a Arturo Valls y Andrea Duro.
Voces en animación y música
Puso voz a Harley Quinn en «Batman: La Lego película» (2017) y a Meechee en «Smallfoot» (2018). Protagonizó los videoclips «Lady», de Carlos Jean (2015), y «Bien duro», de C. Tangana (2018), y llegó a publicar el mixtape «Beats for Berta Vázquez».
Mario Casas, su pareja
El primer encuentro entre Berta Vázquez y Mario Casas fue mucho antes de lo que muchos imaginan: ya se conocían desde 2013, cuando coincidieron en un casting. Pero fue en el rodaje de «Palmeras en la nieve» (2015), compartiendo escenas de amor delante de la cámara, donde la relación tomó forma.
En «El Hormiguero», según recogió Vanitatis, Berta describió así aquel inicio: «Fue tan intenso que ni lo recuerdo… El amor es inexplicable». Antes de Mario Casas, había salido con el bailarín Víctor Pajares, con quien compartió piso en el barrio madrileño de Fuencarral, según publicó la revista «Diez minutos».
Hay un detalle que la prensa suele vincular a esta historia: un tatuaje con las palabras «Me too» en la muñeca que, sin que la propia actriz lo haya confirmado, se ha relacionado con Mario Casas. Conviene tener en cuenta que la fuente que documenta este noviazgo data de 2016, y ninguna información más reciente confirma si la pareja sigue vigente hoy: son datos que retratan un momento concreto de su historia, no necesariamente su presente.
Polémicas: las críticas por su cambio físico
No todo ha sido reconocimiento profesional. Berta Vázquez compartió un vídeo en Instagram donde se apreciaba una subida de peso y recibió una oleada de críticas por su aspecto. Su respuesta no fue una disculpa, sino una cita de Eleanor Roosevelt sobre las mentes pequeñas que se entretienen discutiendo sobre las personas.
Semanas después desfiló por la alfombra roja de los Premios Goya 2023, y las mismas voces que la habían criticado cambiaron el tono hacia el elogio. En una entrevista a la revista «Elle» resumió lo aprendido: «Sé que cuando una persona juzga a otra es solo una proyección», y añadió: «Me resisto a ser una esclava de lo que la sociedad espere de mí».
Una lección que se repite
- Las críticas por su físico se transformaron en elogios semanas después
- Su respuesta pública citó a Eleanor Roosevelt sobre el juicio ajeno
- Reivindica no dejarse condicionar por las expectativas externas
Crisis personal y reconstrucción del amor propio
Hubo un momento, alrededor de los 27 años, en que Berta Vázquez atravesó lo que ella misma definió como «una crisis un poco rara». No fue un episodio puntual, sino una sensación sostenida de aislamiento, absorbida por el trabajo hasta perder de vista quién era: «Me vi viendo una situación de tal forma que sentía que no era yo», contó después.
La salida no llegó de golpe. Buscó momentos de soledad para rediseñar, poco a poco, su propio sistema de valores, alejada del ritmo que suele imponer la exposición pública. Fue un proceso lento, sostenido con ayuda del psicoanálisis, hasta que a los 30 años sintió que lo había conseguido.
De esa etapa saca una idea que repite: perder el miedo a hablar de las emociones y aprender a escuchar las propias inseguridades, en lugar de taparlas con más trabajo o más ruido.
Vida personal: aficiones, mascotas y amistades
Fuera de los rodajes, Berta Vázquez tiene una vida bastante más sencilla de lo que su carrera sugiere. Le apasiona el deporte, una afición que comparte tanto con Mario Casas como con buena parte de sus seguidores en redes, y también disfruta de los momentos tranquilos en casa.
Comparte hogar con dos gatos, Mossi, blanco, y Sofía, gris. En el terreno de las amistades, mantiene una relación muy cercana con Macarena García, con quien coincidió en «Palmeras en la nieve» y volvió a trabajar años después en «Un hipster en la España vacía»; también conserva buena relación con Sheila Casas, hermana de Mario Casas.
Tiene además una faceta creativa menos conocida: escribió un libro de poesía titulado «A veces soy la noche» y también dibuja. Según una entrevista de 2016, sin confirmación posterior, fumaba tabaco —un dato antiguo que conviene situar en su momento.
De Kiev a Elche, y de Elche a los platós de media España: la historia de Berta Vázquez tiene más capas de las que su papel más famoso deja ver. Si algo queda claro es que detrás del nombre artístico hay un recorrido propio, hecho de reinvenciones. Quien quiera seguir su carrera solo tiene que estar atento a sus próximos proyectos.
