En dos minutos 🕯️
- Se celebra entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección, en marzo o abril.
- Decenas de hermandades y cofradías hacen su estación de penitencia por la carrera oficial.
- Nazarenos y costaleros llevan los pasos hasta la Catedral por calle Campana.
- Declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 1980.
A las siete de la mañana, en una calle de Triana todavía a oscuras, alguien enciende ya un cirio en la puerta de una capilla. Así empieza, cada primavera, la Semana Santa de Sevilla: no con un cartel ni un pregón, sino con ese gesto pequeño repetido en decenas de barrios.
Qué es la Semana Santa de Sevilla
La Semana Santa de Sevilla es la celebración religiosa y cultural en la que decenas de hermandades procesionan por la ciudad entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección, llevando sus pasos hasta la Catedral por la carrera oficial. Se celebra desde el siglo XVI, y conmemora la Pasión, muerte y resurrección de Cristo con un despliegue que va mucho más allá del rito.
Junto a la Feria de Abril, es una de las dos grandes citas de la primavera sevillana, aunque de naturaleza bien distinta: aquí el silencio pesa tanto como la música. En 1980 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, reconocimiento que confirmó lo que la ciudad ya sabía, que estos días mueven turismo, hostelería y comercio a partes iguales.
El número exacto de hermandades y cofradías varía según quién lo cuente: Wikipedia habla de 76, de las que 60 hacen estación de penitencia a la Catedral, mientras que spain.info reduce la cifra a 71. Sea cual sea el recuento preciso, participan hermandades y cofradías de casi todos los barrios de la ciudad.
Cuándo se celebra: calendario y duración
La fecha de la Semana Santa de Sevilla no es fija: depende del calendario litúrgico cristiano y se mueve entre marzo y abril de un año a otro. Quien la visita por primera vez suele sorprenderse de que no haya una fecha «de siempre» que memorizar.
Sobre cuándo arranca exactamente, las fuentes no coinciden del todo: unas sitúan el comienzo en el Viernes de Dolores, previo a la semana grande, mientras otras hablan del Domingo de Ramos como la apertura pública de las procesiones. Ambas referencias conviven, sin que exista un único punto de partida «oficial» que zanje la cuestión.
El arco central, en cualquier caso, va del Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección. Antes de planear una visita conviene consultar el calendario del año en curso, porque cada edición cambia de semana.
Hermandades y cofradías: qué son y quién participa
- Hermandad: asociación de fieles erigida como cuerpo orgánico para una obra de piedad o de caridad.
- Cofradía: hermandad erigida, además, para el incremento del culto público.
- Las cofradías de Semana Santa nacen en el siglo XVI, uniendo la contemplación de la Pasión con la penitencia pública en la estación de penitencia.
- Nazarenos: visten hábito y portan cirios en el cortejo.
- Costaleros: los que cargan físicamente los pasos sobre los hombros.
- Capataz: marca el ritmo y dirige a los costaleros, casi de memoria, por calles estrechas.
- Acólitos y monaguillos llevan el incienso y los elementos litúrgicos; las bandas ponen la música que acompaña cada tramo.
Todo ese engranaje lo regula el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, que agiliza los trámites institucionales y controla los horarios de paso por la carrera oficial. Sin ese trabajo discreto, coordinar decenas de cortejos por las mismas calles sería sencillamente imposible.
La carrera oficial: el recorrido y los sonidos de la calle
Hay un momento en que cualquier cofradía, venga de donde venga, entra en el mismo tramo de calle: la carrera oficial, que arranca en la calle Campana y termina con la salida por la Catedral. Cada hermandad sale de su propia iglesia y recorre un itinerario propio hasta enlazar con ese tramo común, para luego volver a su templo por un camino distinto al de ida.
Es en esos recorridos previos, lejos del bullicio del centro, donde suceden algunos de los momentos más intensos: una saeta cantada a capela desde un balcón, sin previo aviso, dedicada a una imagen que pasa justo debajo. Es flamenco puro puesto al servicio de la Pasión, y quien la escucha por primera vez rara vez la olvida.
En varios tramos, el silencio no es casualidad sino parte esencial de la experiencia: conviene respetarlo, bajar la voz y dejar que el paso de los costaleros marque el único ritmo.
Hermandades que marcan la Semana Santa sevillana
La Borriquita (Hermandad del Cristo del Amor)
Abre el Domingo de Ramos el recorrido de la semana, y lo hace con una imagen muy reconocible: Jesús entrando en Jerusalén sobre una borriquita. La hermandad nace en 1618 de la unión de la Sagrada Entrada en Jerusalén y la del Amor y el Socorro. Este paso procesiona aparte de los demás de la hermandad por la enorme cantidad de niños que forman su cortejo, uno de los más entrañables de toda la semana.
Hermandad de la Paz
También el Domingo de Ramos, y suele ser la primera cofradía en salir ese día. Su sede está en la parroquia de San Sebastián, en el barrio del Porvenir, y su origen se remonta a 1939, cuando la fundaron jóvenes que hacían el servicio militar en el Parque Farmacéutico del Ejército. El cortejo atraviesa el parque de María Luisa, y sus nazarenos de túnica blanca con palio de malla de plata regalan una de las salidas más emotivas de la jornada.
Hermandad de la Amargura
Conocida como «el Silencio Blanco», procesiona el Domingo de Ramos desde la parroquia de San Julián, donde se fundó a finales del siglo XVII. En 1893 un incendio destruyó su paso de palio, aunque las imágenes se salvaron. Su Virgen de la Amargura fue coronada el 21 de noviembre de 1954, la primera dolorosa coronada en Sevilla, un hito que la hermandad recuerda cada año.
Hermandad de la Estrella
Nació en 1560 en Triana, fundada por cargadores de barcos y trabajadores de los viajes a las Indias, un origen marinero que aún se percibe en su devoción. Desde 1976 tiene capilla propia en la calle San Jacinto. Sus titulares son el Cristo de las Penas y la Virgen de la Estrella, coronada canónicamente.
Hermandad del Amor
Se fundó en 1508 en la iglesia de Santiago para el socorro de los presos, memoria que aún llevan los ángeles de las esquinas del paso con las inscripciones «Amor», «Y Socorro», «A los», «Encarcelados». Sus nazarenos, con túnicas negras de cola y cinturón de esparto, procesionan también el Domingo de Ramos.
Hermandad de la Corona
Ya existía en 1340, aunque su culto se restableció en 1990 tras siglos de interrupción. Sale el Viernes de Dolores con un único paso desde la Iglesia del Sagrario, recorriendo el entorno de la Catedral. Su imagen invierte la iconografía habitual: representa a Jesús abrazando la Cruz.
Hermandad de Bellavista
Cofradía joven, fundada en 1992 en la parroquia del Dulce Nombre de Bellavista, que también procesiona el Viernes de Dolores. Sus titulares son un Cristo Cautivo de 1964, obra de Antonio Castillo Lastrucci, y una Virgen de 1968 de Luis Álvarez Duarte. El misterio recrea el momento en que Pedro corta la oreja a un sayón en Getsemaní.
Hermandad de Padre Pío
Su origen está en una peña flamenca del barrio de Palmete, lo que da al cortejo un carácter muy propio. Sale el Sábado de Pasión con un Nazareno bajo la advocación de Salud y Clemencia y una dolorosa de Divina Gracia, haciendo estación de penitencia hasta la parroquia de los Dolores del Cerro.
Cómo vivir la Semana Santa sin agobios
- No intentes seguir muchas cofradías el mismo día: elige una o dos y vívelas con calma.
- El momento de salida o de recogida en el barrio suele ser más íntimo que el paso por el centro, y merece la pena buscarlo.
- En 2026, la app municipal de Sevilla permite seguir la ubicación de las cofradías por GPS en tiempo real, consultar la densidad de público y ver información de transporte y tráfico.
- Respeta el silencio en los tramos donde el recogimiento forma parte esencial de la procesión.
En dos minutos
- Elegir dos cofradías bien vividas suele dejar mejor recuerdo que perseguir diez.
- La app municipal es la herramienta más fiable para no perderse un paso.
Gastronomía típica de la Semana Santa sevillana
- Torrijas: rebanadas de pan empapadas, fritas y endulzadas, presencia obligada en cualquier bar de la ciudad estos días.
- Buñuelos: dulces fritos de textura esponjosa, fáciles de encontrar en las pastelerías del centro.
- Pestiños: bocados crujientes bañados en miel o azúcar.
- Potaje de vigilia, con garbanzos y espinacas, plato de cuchara ligado a la tradición de estos días.
- Bacalao con tomate, otro clásico de vigilia que llena las mesas familiares entre procesión y procesión.
Pasada la semana, lo que queda no son tanto las fechas como esas imágenes sueltas: una saeta inesperada, un capataz que baja el paso con un gesto mínimo, el olor a incienso mezclado con azahar en una calle de Triana. Vívela sin prisa, eligiendo bien dónde estar, y esa es la Semana Santa que se recuerda de verdad.
