Museo de Bellas Artes de Sevilla: historia, colección y horario de visita

Museo de Bellas Artes de Sevilla: historia, colección y horario de visita

En dos minutos 🖼️

  • El Museo de Bellas Artes de Sevilla es una de las grandes pinacotecas de España, instalado en el antiguo convento de la Merced Calzada.
  • Reúne pintura barroca sevillana de Zurbarán, Murillo y Valdés Leal, además de pintura andaluza del siglo XIX.
  • El edificio conserva claustros, iglesia conventual y escalera que cuentan por sí solos parte de su historia.
  • El horario varía según la temporada, con jornadas más cortas en agosto.
  • Cierra los lunes, salvo víspera de festivo.

A media mañana, la Plaza del Museo de Sevilla recibe a quienes hacen cola con calma, a la sombra de los naranjos, antes de cruzar el umbral del antiguo convento de la Merced. Ahí dentro les espera el Museo de Bellas Artes de Sevilla, una de las pinacotecas más importantes de España.

El Museo de Bellas Artes de Sevilla es una de las pinacotecas más importantes de España, instalado en el antiguo convento de la Merced Calzada, en la Plaza del Museo de Sevilla. Quien entra sin más referencia que el nombre suele salir sorprendido: no es solo pintura barroca sevillana, es también el propio edificio, con sus claustros y su iglesia, el que merece la visita.

Esta guía repasa qué es el museo, cómo llegó a instalarse en un convento desamortizado, qué obras de Zurbarán y Murillo pueden verse en sus salas, y cómo organizar la visita con el horario disponible.

Qué es el Museo de Bellas Artes de Sevilla

El Museo de Bellas Artes de Sevilla nació por Real Orden de 16 de septiembre de 1835, bajo el nombre de «Museo de Pinturas». Entre varios edificios conventuales desamortizados que se barajaron para acogerlo, se escogió finalmente el antiguo convento de la Merced Calzada, en pleno corazón de la ciudad.

Su apertura oficial llegó en 1841, tras unos años en los que el edificio se compartió con la Real Sociedad Económica Sevillana de Amigos del País, hasta 1846. Desde entonces, la pinacoteca de Sevilla se ha especializado en pintura barroca sevillana, con nombres como Zurbarán, Murillo y Valdés Leal, sin dejar de lado la pintura andaluza del siglo XIX.

Quien visita el museo hoy recorre, sin saberlo del todo, dos historias a la vez: la de un convento del siglo XVII y la de una colección que empezó a formarse con las obras que dejaron los frailes al marcharse.

Historia: del convento de la Merced a museo

La historia del edificio empieza mucho antes que la del museo. Los terrenos donde hoy se alza fueron concedidos por Fernando III a los mercedarios tras la conquista de Sevilla de 1248, y durante siglos el lugar fue un convento en activo, con su vida propia entre Triana y el centro histórico.

La renovación que le dio su fisonomía actual arrancó en 1603, impulsada por fray Alonso de Monroy, con trazas del arquitecto Juan de Oviedo y de la Bandera. La iglesia conventual quedó terminada en 1612, y durante más de dos siglos el convento de la Merced siguió siendo un centro religioso de peso en la ciudad.

Todo cambió con la desamortización de Mendizábal: en 1835 el convento fue expropiado y sus religiosos, exclaustrados definitivamente. Los cuadros y objetos artísticos de los conventos suprimidos se repartieron entonces de forma poco ordenada, y no todos corrieron la misma suerte. Un cuadro de Velázquez quedó en el palacio arzobispal, y varios Zurbarán del convento de San Buenaventura acabaron vendidos al extranjero, una pérdida que aún hoy se recuerda con pesar entre quienes conocen la colección.

El museo se estableció de forma efectiva en el antiguo convento el 7 de octubre de 1838, y aunque se creó institucionalmente en 1835, se inauguró oficialmente en 1841. Los inventarios posteriores muestran una colección en constante criba: se contaban 2045 obras hacia 1840, reducidas a 583 tras la selección de Cabral Bejarano y Esquivel, y ya en 1912 el inventario de Gestoso fijaba 380 pinturas y 41 esculturas.

Desde 1941, cuando el Museo Arqueológico se trasladó al pabellón de la Exposición Iberoamericana de 1929, el edificio de la Merced quedó dedicado en exclusiva al Museo de Bellas Artes.

Arquitectura del edificio: claustros, iglesia y escalera

Claustro Mayor

El Claustro Mayor, diseñado por Juan de Oviedo a comienzos del siglo XVII, es el espacio que primero impresiona: sus dimensiones y su esbeltez se sostienen sobre columnas pareadas asentadas en plinto, en el primer piso. El piso superior fue reformado en 1724 por Leonardo de Figueroa, que añadió balcones enmarcados por pilastras jónicas, una capa barroca sobre la traza original.

Claustro de los Bojes

También obra de Juan de Oviedo, el Claustro de los Bojes se construyó hacia 1612, con una configuración manierista más recogida que la del Mayor. Aloja paneles de azulejos procedentes de otros conventos y una portada traída del castillo de la Calahorra, un injerto que habla de cómo se fue formando el conjunto con piezas de distinta procedencia.

Claustro del Aljibe

El Claustro del Aljibe es el más modesto de los tres arquitectónicamente, y funciona como patio de ingreso a las salas de exposición. Destaca en él el panel cerámico de la Virgen del Rosario, realizado por Cristóbal de Augusta en 1577 para el convento de Madre de Dios, una pieza que sobrevivió al traslado con su color casi intacto.

Patio de las Conchas e iglesia

El Patio de las Conchas ocupa el lugar de la antigua sacristía, con cipreses y un pequeño estanque que invitan a detenerse. La iglesia, obra de Juan de Oviedo entre 1603 y 1612, tiene planta de cruz latina con bóveda de cañón y conserva pinturas murales de Domingo Martínez. Su fachada principal, de 1729, es del cantero Miguel de Quintana según diseño de fray Francisco Bartolomé de Rojas, y en su hornacina aparecen la Virgen de la Merced, San Pedro Nolasco y Jaime I de Aragón.

Qué ver en la colección: de Zurbarán a Murillo

La colección del museo tiene un origen claro: las obras procedentes de los conventos y monasterios desamortizados, en su mayoría pintura religiosa del Barroco sevillano. De ahí que sus salas concentren algunos de los nombres más importantes de la escuela sevillana: Francisco de Zurbarán, Bartolomé Esteban Murillo y Juan de Valdés Leal aparecen entre sus piezas más buscadas.

El recorrido no se detiene en el Barroco. El siglo XIX sevillano, con una nueva etapa de esplendor iniciada en el Romanticismo, tiene también su espacio propio en la colección permanente, como testimonio de que la pintura de la ciudad no se apagó con el siglo XVIII.

Esa colección ha seguido creciendo gracias a donaciones que se fueron sumando desde finales del siglo XIX: la de Manuel Andérica en 1894, una obra de El Greco donada por la infanta María Luisa Fernanda en 1897, y ya en el siglo XX las de Lucía Monti (1921), Abreu (1928), Gestoso (1932), Siravegna (1944) y Aguiar (1945). En las últimas décadas, adquisiciones públicas de la Junta de Andalucía y donaciones de descendientes de artistas de comienzos del siglo XX han seguido ampliando el fondo.

Frente al edificio, en la propia Plaza del Museo, una estatua de bronce de Bartolomé Esteban Murillo obra del escultor Sabino de Medina recibe a quien llega. Tiene una réplica exacta junto al Museo del Prado, en Madrid, un detalle que no todos los visitantes conocen.

Horario y cómo organizar la visita

El horario del Museo de Bellas Artes de Sevilla cambia según la época del año:

  • Del 1 de agosto al 31 de agosto: de martes a domingo y festivos, de 09:00 a 15:00 h.
  • Del 1 de septiembre al 31 de julio: de martes a sábado, de 09:00 a 21:00 h; domingos y festivos, de 09:00 a 15:00 h.
  • Cerrado los lunes, salvo si son víspera de festivo, en cuyo caso abre en horario de festivo.
  • Abierto todos los festivos, incluidos los locales.
  • Cerrado el 1 y 6 de enero, el 1 de mayo y el 24, 25 y 31 de diciembre.

En dos minutos

  • 45 minutos antes del cierre —y si el aforo lo permite— se despachan las últimas 25 entradas.
  • 30 minutos antes del cierre se cierra el acceso a las salas.
  • 15 minutos antes del cierre comienza el desalojo.

El corpus consultado no documenta el precio de la entrada ni el sistema de reserva, así que lo más prudente es confirmarlo en la web oficial del museo antes de planear la visita.

Información práctica: dirección y contacto

  • Dirección: Plaza del Museo, 9, 41001 Sevilla.
  • Teléfono: las fuentes institucionales no coinciden —el Directorio de Museos de España da el 955 54 29 31, mientras que Wikipedia recoge el 954 78 65 01—, así que conviene confirmarlo en museosdeandalucia.es antes de llamar.
  • Correo de contacto: [email protected].
  • Dirección del museo: Valme Muñoz Rubio.

Quien sale del museo, ya de vuelta hacia Nervión o hacia el Guadalquivir, suele llevarse la misma sensación: la de haber visitado dos cosas a la vez, un convento del siglo XVII y una de las grandes colecciones de pintura española. Vale la pena reservar una mañana entera, sin prisa, y dejar que el edificio cuente su parte de la historia tanto como los cuadros.

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